miércoles, 16 de mayo de 2012



COMO OPERA LA MAFIA DE LOS GESTORES DE LA ANSES




 Dispuesto a iniciar el trámite para el cobro de su jubilación, la persona llega hasta el estudio jurídico de los doctores Viviana Hermida y Juan Lolu, ubicado en Tucumán 1539, noveno piso, oficina 93. 


Los nombrados se publicitan como gestores de la ANSES y le explican al nuevo cliente que están altamente especializados en estos temas.


Luego de firmado el convenio de honorarios y entregarles a aquellos la documentación para el trámite, el futuro jubilado se retira convencido de que el tema está en buenas manos. 


Pero el tiempo pasa y no hay novedades. 


Inquieto, el cliente les pregunta a Hermida y Lolu por qué se demora tanto su cobro. 


Entonces, ellos le explicarían que el expediente está “pisado” y que, para destrabarlo, habría que pagarle a cierto funcionario un incentivo. 


Así es que cobrarían cientos de contribuciones, sin que esto signifique, en la mayor parte de los casos, que el expediente se resuelva.


De aspecto serio, casi solemne, Lolu sería un verdadero especialista en estas estafas seriales de escaso monto. 


Pero los talentos especiales de este gestor -según fuentes judiciales- no se agotarían allí. 


También participaría de algo más grave: una red de funcionarios y gestores dedicada a truchar expedientes de jubilaciones de alto monto que se pagarían indebidamente, defraudándose así al Estado por cifras millonarias. 


Investigado judicialmente y también por los controles internos del ANSES, Lolu estaría ahora a punto de ser excluido del registro de gestores del organismo y debería enfrentar futuros procesos.


Una larga lista


El caso de Lolu es sólo uno entre muchos. 


Hay varias decenas de estudios jurídicos bajo la lupa de la justicia y el ANSES. 


Pero la realidad es que, en proporción a la cantidad de hechos delictivos, las denuncias son muy pocas. 


Es que esta clase de gestores especula hábilmente con uno de los mayores temores de los jubilados: que si denuncian su trámite se paralice o, peor aún, que como venganza el mismo desaparezca y deba comenzar de vuelta desde cero. 


Cuando los clientes advierten que están siendo estafados, los gestores suelen atemorizarlos con frases como “si adentro dan marcha atrás, este trámite no sale nunca”. 


Como es obvio, la mafia de los gestores de la ANSES puede subsistir sólo porque cuenta con socios en la estructura del organismo. 


En los últimos años, la ANSES fue incorporando distinto tipo de controles internos para combatir las irregularidades y los fraudes. 


Pese a esto, la mafia hasta ahora se las arregló para sobrevivir.


La actual gestión de Diego Bossio estaría intentando reducir lo más posible este problema, con la idea de blanquear la mala imagen del organismo.

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